para la colectividad de mosquitos que estaba celebrando el bar mitzva del más pequeño de ellos -lo sé porque el resto tenía rulos y barba prominente-.Después de una entrada en calor que se prolongó más de lo debido por la ausencia de uno de los rivales, arrancó el partido. Y arrancó la lluvia. En una trepada memorable, Quiqui pasó de 2 a 9 y puso el 1-0. Empató Volando Bajito, en el resultado y en número, porque llegó el que faltaba. Fue ahí donde surgió el verdadero duelo de la fecha. En el rincón azul: Peter, arquero acosado por las faltas rivales, en el rincón negro: el Sr. Juez, más preocupado por hacer amigos que por cobrar las faltas.
Aguantábamos el partido como podíamos, y cuando ya no quedaba mucho tiempo, el NinJa tiró un pelotazo largo para el chico Playboy que la escondió y se la devolvió justa para que solo quedara tocarla a la red. 2 a 1 totalmente inmerecido y a tomar agua que llegó el descanso. Volvimos y la victoria nos duró lo que le dura cerrada una cerveza a Jere. Se inspiraron, nos dormimos, se calentaron y, para colmo de males, el del rincón Negro ganó por knock out. Amonestado, el arquero reclamaba faltas en los goles, pero le pasaba la de Pedrito y el lobo. Volando bajito se escapó y de nada sirvió el merecido gol del cumpleañero. Y siguió lloviendo hasta el pitazo final. Ahí paró, pero ya era tarde.
Arrancamos el torneo perdiendo, pero la diferencia de gol nos ubica en la mitad de la tabla.
Es un comienzo mediocre… y que esperaban?